
La Mezquita de Córdoba, mundialmente conocida, lleva muchos años siendo Patrimonio de la Humanidad, pero hace quince años, en diciembre de 1994, en la decimoctava sesión de la Asamblea General de la UNESCO, en Phuket (Tailandia), la ciudad que en un tiempo fue la capital del califato Omeya, pidió a la UNESCO que incluyeran en la lista de lugares patrimonio al centro histórico de Córdoba. Tras un tiempo de incertidumbre y espera, finalmente aceptaron la petición. Además, dos años más tarde, el 13 de enero de 1996, la capital cordobesa se incluyó dentro del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España.
Ahora, tras quince años de haber obtenido este reconocimiento, el Ayuntamiento cordobés celebra el aniversario, y aprovechando las vísperas al 2016, realizando diversas actividades que resalten la belleza de la ciudad.
Por otro lado, también se está haciendo un balance sobre el cambio de la ciudad desde que fue reconocida por la UNESCO. De este modo, el vicesecretario del Comité Español del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios Históricos-Artísticos (Icomos), Víctor Fernández, en declaraciones al diario El País, ha afirmado que “quien visitara Córdoba hace 20 años encontraba una ciudad hermosa, pero muy abandonada en muchos lugares, con espacios públicos y arquitecturas muy interesantes, pero a veces maltratados. Creo que el balance de los años transcurridos hasta hoy es muy bueno en general. Hay que dar la enhorabuena a la ciudad”. No obstante, Víctor Fernández, no olvida el principal problema durante estos años, la “sobreexplotación turística” que están sufriendo algunas zonas de la ciudad como la “Judería”.
Por su parte, el Ayuntamiento de Córdoba no considera que se esté produciendo este fenómeno de la sobreexplotación turística. De hecho, intentan siempre mantener el equilibrio entre los intereses económicos y los culturales y paisajes de la ciudad.
Dos lugares emblemáticos de Córdoba están también en el punto de mira para formar parte de Patrimonio de la Humanidad. El primero de ellos es Medina Azahara, y la Junta de Andalucía se ha comprometido a incluirla como candidata para formar parte del listado de Patrimonio Mundial. El otro, los conocidos patios del casco histórico de la capital, pero en este caso optan por convertirse en Patrimonio Inmaterial de la humanidad. De esta manera, Córdoba cuenta cada vez más con espacios reconocidos y considerables a nivel mundial, un paso más para convertirse en Capital Europea de la Cultura.